MARE NOSTRUM


       Y llegará la espuma
con sus nombres bordados en encaje,
y  lamerá la orilla
esa saliva-lágrima  delatando distancias      
y el tacto de las algas
con verdores de muerte
se enredará en las quillas.
Y habrá pasado todo...

       ...Y nada habrá pasado porque todo vuelve.
La marea regresa con su espuma,
vuelven las lágrimas,
los nombres vuelven,
y abrazando las quillas con sus algas verdes ,
impresa en los esquifes vuelve también la muerte.

       Y la luna que guía el oleaje
inmoviliza un tajo de navaja celeste,  
vuelve el mar a ser cóncavo sudario,
que atestigua en salitre la ignominia
de tanto nombre,
de tantas algas,
de tanta muerte.

       Solo la luz que riela en vaivenes de ausencia
delata en su silencio sin latido
la lividez aciaga de estas playas,
la sordidez culpable de esta orilla,
ensimismada espalda tan vuelta a las espumas,
a los nombres,
a los hombres.

Casi abril

Media marzo
con olor a mimosa en los dinteles
de las puertas abiertas,
con retañir de bronces y jilgueros en ramas despistadas.
Media marzo
Al sur ya irán bordándose las llagas de la jara
y un aletear de espigas incipientes
pondrá fleco a los lomos de la tarde.
Y tú estarás ya echado en la ladera
con empolvado rastro de tomillos
mirando al agua.
Y yo estaré en mi mesa,
escribiendo esta carta sin destino,
sin otro fin que amontonar tu ausencia.
Marzo.