Ya tendió Otoño sus
lienzos como un crujiente sudario,
como túnica que emboza
el margen alquitranado.
Crepitando,
Noviembre
con vuelos de oro, los danza desordenados,
y se ocultan los lagartos entre las grietas de greda.
Con orfandad de
remanso
gime elegías la brisa
y un hontanar de secretos brota
donde están los cardos velando sueños sin nombre,
crudos sueños sin reparo.
Sus emplumadas cabezas acunan siestas de barro
y cantan por las
orillas sordo treno de limacos.
Vuelan las grullas
al sur
y sus trompetas que llaman
hacen eco sin respuesta
donde duelen los barbechos
con los bordes encentados.
No ajusta la justicia a los arcenes,
no volverá la sangre a sus latires,
ni encauzará torrentes desbordados,
ni habrá ya abrazos para
tanta ausencia,
ni cerrará el olvido tanto párpado...
Y pasan tantos
otoños, tantos cardos emplumados,
tantas idas y venidas de grullas sobre estos fangos...
Ahora ya que ni es noviembre,
sigue crujiendo en los páramos
una danza vergonzosa de duelos enlodazados.
Cunetas,solo cunetas,
solas.
Cunetas
GRIS