... Sigue montando guardia sobre la vieja osera, resoplando una flauta desafinada al compás sin sentido del cardenillo que verdea sus notas. Sigue tocando para que baile un oso que, afortunadamente, nadie volverá a encerrar bajo sus pies, tras los barrotes de una jaula por fin deshabitada.
(De "Paseo por El Retiro")